jueves, 21 de octubre de 2010

Pensando la identidad cubana.

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ConferenciaCMdC

lunes, 18 de octubre de 2010

Un nuevo consenso de cambio para Cuba.

Por Elha Kovacs

Impensables podían parecer todavía hace algunos años las medidas recientemente tomadas por el gobierno cubano. El despido paulatino de medio millón de trabajadores es una muestra más de la crisis sistémica que atraviesa la sociedad cubana. Al lado de la impopular medida, el gobierno abre nuevamente la posibilidad del cuentapropismo, aprobando la realización de un conjunto de actividades, en su mayoría del sector de los servicios, aparentemente como alternativa de reinserción laboral para los cientos de miles de trabajadores estatales que saldrán a la calle a partir del próximo año. Pero una cosa es recibir la noticia a más de mil kilómetros de distancia y otra muy distinta constatar las reacciones in situ que ella ha generado, al menos a primera vista.

Un amigo cubano me decía, “por mucho menos que eso en cualquier otro lugar del mundo la gente se hubiera tirado para la calle a protestar”. Y sin embargo, aquí en Cuba lo único que se ha multiplicado es el miedo y la filosofía del sálvese quien pueda. En efecto, cuando calmadamente compartes con amigos, conocidos o familiares, cada uno se hace eco del miedo social y la desesperanza que impera en la isla. Casi sin distinción, todos esperan que como resultado de estas medidas aumente de manera significativa la criminalidad y el vandalismo social de aquí a fines de año.

Profesionales jóvenes, con cierto conocimiento de la realidad social cubana y herramientas para su comprensión, entienden estas medidas como otras más de las que se han tomado en el último tiempo. Reconocen su envergadura y posibles efectos sociales adversos pero piensan que a la vuelta de seis meses se estará hablando de cualquier otra cosa y esto se habrá olvidado. Dicho así pareciera que la situación actual de Cuba ha llegado a un punto tal que, por impopular que sea una medida que a la larga afectará a todos, la gente echará mano de sus recursos y estrategias personales de sobrevivencia, dará vuelta a la página y seguirá pensando en cualquier otra cosa en lugar de la posibilidad de modificar las circunstancias y condiciones que dan origen al dramático escenario con que uno se topa al llegar a la isla.

Recordé entonces una tesis que me permitió comprender mejor el triunfo y consolidación de la alternativa revolucionaria en Cuba en cuanto proceso de subversión social. La existencia de un consenso de cambio favoreció efectivamente el apoyo a la vía revolucionaria a fines de los años cincuenta del siglo pasado. Este consenso expresaba no sólo las ansias de liberarse de una dictadura que a la mayoría molestaba en términos políticos, sino también de los frenos que ésta ponía a las ansias de movilidad social, bienestar económico, así como los reclamos de moralización social que la sociedad cubana había acumulado durante su existencia republicana. La fragilidad de la memoria social y el miedo son los peores enemigos de cualquier proyecto de cambio social. Ambos factores corroen no solo a la persona sino también al entramado o tejido social. Si no somos capaces siquiera de ponernos de acuerdo en lo que no queremos, cada vez se hace más incierto articular cualquier atisbo de consenso de cambio del estado de cosas en la Cuba actual. Mi pregunta final es, ¿qué más tendremos que esperar?

viernes, 15 de octubre de 2010

Represión invisible.

Recientemente, los medios de comunicación españoles, han criticado duramente a las dictaduras de China y Corea del Norte. El otorgamiento del Nobel de la Paz en un caso y la conmemoración de los 65 años de la creación del partido único en el otro, han sido las causas de la oleada criticista.

Frente a China, con larga experiencia totalitaria, la prensa española se muestra “sorprendida” con las actitudes represivas que el régimen ha tomado contra la esposa del premiado disidente. La preocupación mostrada se limita sólo al evento puntual y a la connotación del hecho. Quedan olvidadas el resto de las víctimas, huérfanas de exacerbación mediática, que han sufrido por años la opresión cotidiana. Frente al caso norcoreano la actitud es la misma.

A pesar de la falta de continuidad en las críticas a regímenes que se caracterizan por ser asiduos y férreos violadores de los derechos humanos, se agradece que -aunque sea puntualmente- las atrocidades sean mostradas. Términos como ‘dictadura comunista’, ‘represión ciudadana’, ‘falta de libertades’, son frecuentes en las notas de prensa. Sin embargo, hay otra dictadura más “cercana” que es tratada con guante de seda. El totalitarismo cubano y sus medios represivos parecen ser de otro orden. Aún en el caso de Zapata –disidente isleño fallecido después de una huelga de hambre- las críticas siempre fueron tenues.

Rara vez el desgobierno de los Castro es reconocido como dictadura y los derechos humanos en la isla parecieran no ser vulnerados diariamente. Como colofón, el gobierno español funge como vocero de la dictadura cubana ante la Unión Europea pidiendo el fin de restricciones.

El sufrimiento isleño para los medios españoles es invisible. La última colonia sólo es noticia por sus bendiciones geográficas y las exuberantes mulatas. Olvidan que allí, en el medio del Caribe, un dictador nos robó los sueños hace más de medio siglo. Ignoran que somos una nación apuñalada por la desesperanza, que no tiene ni un solo minuto que prometa como futuro.


martes, 12 de octubre de 2010

La trampa.

En Cuba la marginalidad tiene un sentido más amplio que el tradicional. El régimen totalitario sólo ampara a sus seguidores incondicionales, provocando que la más mínima opción de diferenciación o disentimiento sea suficiente para convertirse en marginal. Los Aldeanos se han vuelto en la voz del ejército de marginales de la isla.

Las letras de sus canciones, hechas con el lenguaje típico de las barriadas mas pobres y plagadas con palabras soeces, son sal sobre las heridas que ha provocado la dictadura en la sociedad cubana. Estos jóvenes de menos de 30 años hablan de temas que ponen al desnudo el fracaso de la revolución cubana. Denuncian los males que nunca pudieron ser superados: pobreza, desigualdad social, corrupción, violencia policial, discriminación racial y una patológica desesperanza.

Están lejos del cripticismo de los trovadores que alguna vez intentaron criticar las atrocidades del régimen cubano, aunque fuera en su falencias mas etéreas. Su estilo es directo y por ende muy popular. Son para los jóvenes de ahora, lo que fueron hace ya 20 años, Santiago Feliú, Carlos Varela y Pedro Luis Ferrer. No sé si por causas del deterioro educacional isleño o porque simplemente la gente quiere hablar de una manera que los aleje de la institucionalidad, estos nuevos irreverentes complacen con un lenguaje crudo y elemental.

Los trovadores que protagonizaban la rebeldía de principios de los 90, finalmente fueron diluidos en la espesa miasma del sistema castrista. Ellos, fueron absorbidos por la maquinaria manipuladora. Ya muy pocos quedan que se sientan identificados con aquellos insolentes de entonces. Ahora Los Aldeanos se enfrentan a la misma peligrosa trampa. Dentro de poco actuarán en Miami. Es una oportunidad única para cualquier artista que intente sobrevivir en el mercado latino de la música, pero para estos muchachos significa algo más. En primer lugar su fama de “prohibidos” inmediatamente será cuestionada, si son perseguidos cómo es que puedan salir de Cuba. Por otra parte, quizá víctimas de un adoctrinamiento visceral, ellos han hecho críticas sobre las opiniones de artistas cubanos residentes en Miami, validando la opción de que el criticismo solamente es honesto si se hace desde la isla. Por último, y por carecer de íconos contemporáneos que simbolicen las nuevas revoluciones, Los Aldeanos se aferran a viejas leyendas como Camilo Cienfuegos o el Che Guevara, el argentino definitivamente es una mala elección si se tiene como fin promoverse en Miami.

El dúo de hip hop debe aprovechar la oportunidad, mantenerse fiel al estilo que lo ha hecho resonar. Usando el lenguaje del barrio, no deben dejarse acaballar por unas ratas que tienen vasta experiencia en estos menesteres. No pueden permitirse el lujo de caer en la trampa, si no dejarán nuevamente sin voz a miles de jóvenes cubanos.

jueves, 7 de octubre de 2010

Da lo mismo.

Alguien dijo alguna vez que hay pueblos que no quieren gobernar ni ser gobernados, sólo quieren escapar. El deterioro social de Cuba ha llegado al extremo, que ni siquiera se intenta la tercera opción. Una vez obviada la necesidad vital de libertad, todo se reduce al cubanísimo término de resolver.

En la isla todo pasa por la supervivencia instantánea, sólo importa el ahora, vivir la condición mas elemental del ser humano. El hedonismo precario a cualquier precio, poco importa bajo qué circunstancias y utilizando qué medios, todo vale, el problema es ir tirando, ir resolviendo, esa es la norma. La costumbre se arrastra al exilio y en condiciones que exigen otro comportamiento, esta forma de vivir finalmente se marchita alejando peligrosamente la esperada prosperidad. Antiguamente el exilio –principalmente el de Miami- era un ícono de lo que podía lograrse fuera de la isla. Ahora, ahogado en esas malas costumbres, sólo ofrece una imagen de desesperanza y fracaso.

El nihilismo insular es tan grave que ya no se mira a Miami con el hambre de antaño. En buen cubano nadie está para eso mientras haya un trago de ron y exista el Malecón, total, los que están allá se están comiendo un cable, lo único que hacen es trabajar y pagar cuentas. Miami con su nueva gente quejosa, ya no llama la atención.

Es por eso que quizá la emigración hacia Estados Unidos está disminuyendo, más allá de los estudios y el análisis de las estadísticas. El cubano de hoy está aburrido de todo, hastiado de la realidad, pareciera que respirar es su único anhelo, así es muy difícil plantearse una emigración.

martes, 21 de septiembre de 2010

Revolution

Documental sobre Los Aldeanos. Muy buena realización.


domingo, 12 de septiembre de 2010

La altanería del viejo.

Hace poco, Fidel Castro en un evidente acto de prepotencia más que de culpa, se refirió a la represión que han padecido los homosexuales en Cuba bajo su dictadura. Las declaraciones se pueden interpretar como un "sí, fui yo y qué...".

Aquí los dejo con imágenes del documental de 1984 Conducta Impropia. En ellas aparecen una narración de Carlos Franqui describiendo los hechos y el sabio análisis de Cabrera Infante.


lunes, 26 de julio de 2010

Impresiones de Matos.

Huber Matos narra sus experiencias durante el presidio político que padeció. Las imágenes corresponden al documental Nadie Escuchaba, 1987, de Néstor Almendros.

domingo, 25 de julio de 2010

Listos y perdedores

En el filme Malcom X hay una escena donde el líder negro al terminar un discurso se percata que un antiguo compañero de tropelías –interpretado por Spike Lee- estaba dentro del público y lo saluda con efusividad. El amigo responde los saludos y acto seguido lo invita al bar de la esquina. Allí se sorprende de que el nuevo Malcom no bebe, que ha cambiado, que ahora se ocupa de la lucha contra el racismo. El viejo conocido, aún atónito, le responde con frases que en ‘buen cubano’ serían mas o menos así. Brother, me gusta en lo que estás metido, seguro que hay algún dinerito de por medio, pero coño afloja, estás hablando conmigo, así que ahora que nadie nos ve, vamos a darnos unos buches y me cuentas cómo yo puedo meterme en esto, seguro que jebitas y vacilón no faltarán, además de que quiero ganarme un barito.

Malcom insiste en que su actitud es auténtica e invita al otro unirse a la causa. Pero no le resulta, el amigo rechaza la oferta convencido de que el Sr. X es un cabroncito que lo está dejando fuera del negocio. Algo parecido nos pasa hoy a los cubanos. Castro nos ha dividido a tal punto que la desconfianza es el sentimiento primario entre los isleños. No confiamos en nadie, ninguna actitud ajena es loable o altruista, menos las que se emprenden contra el dictador. Somos tan listos que llevamos medio siglo sufriendo, dejándonos arrebatar todo, hasta la capacidad de fomentar un mínimo de credibilidad. El descrédito es utilizado por todos, desde los adalides del régimen hasta los mas férreos detractores. Menos mal que pese a todo, algunos siguen luchando.

miércoles, 21 de julio de 2010

Himnos.

Consultado sobre la decisión del gobierno chileno de otorgar refugio a los presos políticos cubanos, el escritor Jorge Edwards dijo que Chile era: “el asilo contra la opresión”. La frase, para cualquiera que no haya nacido en el país del sur o estuviera relacionado estrechamente con él, podría parecer una acertada inspiración del escritor.

Lo cierto es que lo dicho corresponde al último verso de la canción nacional chilena. El himno, como casi todos los latinoamericanos, habla de exaltación a la patria y la búsqueda de la libertad a cualquier precio. El cubano no es excepción, en esencia es una arenga para lograr los mismos objetivos. Lo vergonzoso es que después de 108 años de vida republicana, Cuba siga añorando el elemental derecho de vivir en Libertad. “Morir por la patria es vivir” pareciera ser el verso que más recordaba Orlando Zapata o el que inspira la terquedad heroica de Guillermo Fariñas.

Quien inició las negociaciones –por motivos inescrutables- de ofrecer asilo a los presos políticos cubanos fue el gobierno español. Ante esta situación es posible sentir vergüenza al recordar una de las estrofas eliminadas del himno cubano original. Hemos tenido que ser ayudados por aquellos que en alguna ocasión se les dijo: “ No temáis los feroces Iberos. Son cobardes cual todo Tirano.”

Este es el legado que nos dejan la tiranía de Fidel Castro, sus secuaces y abyectos seguidores. Han destruido la dignidad nacional, nos han sumido en la afrenta y el oprobio. Parafraseando el himno del país del sur, Chile nos ofrece asilo ante la imposibilidad de que Cuba pueda ser tumba de hombres libres. Esperemos que en esta oportunidad, aún valientes, corramos a por armas que no provoquen derramamientos de sangre.

domingo, 18 de julio de 2010

Diferentes acordes de una misma sinfonía.

El Concierto es una película que a pesar de mostrar un excelente humor, al final me ha resultado tristemente conmovedora. El filme aborda el tema de las heridas que quedan después de una dictadura comunista, de sus damnificados y la búsqueda constante de la redención. Es la historia de músicos destruidos por el fanatismo ideológico y totalitario de una Rusia en su última década de comunismo. Sus vidas actuales, aparecen llenas de miserias y frustraciones en medio de un capitalismo permeado por las ineficiencias y corrupciones heredadas del anterior sistema.

El tema me resultó inevitablemente cercano. Castro clonó para la isla todas las atrocidades que se engendraron en la Unión Soviética, los mismos métodos, las mismas canalladas, el hábito de reprimir y borrar la más mínima muestra de independencia intelectual o artística. No es difícil recordar el entierro en vida que sufrieron las longevas estrellas de Buena Vista Social Club, su desaparición por años sin aparentes justificaciones. Los talentos de Paquito d´Rivera y Arturo Sandoval tuvieron que escoger el escenario del exilio. La excelente música que interpretaban o componían era considerada “enemiga”.

Estos músicos cubanos, al igual que los personajes de la película, lograron a base de esfuerzo y talento la redención definitiva. Tuvieron el aplauso y el reconocimiento de un público que admira su arte sin condicionamientos políticos o ideológicos. Cada sala de concierto llena o las excelentes críticas son bofetadas a la cara del totalitarismo castrista. El nombre de estos artistas quedará como el patrimonio rescatable que Cuba ofrece al mundo. A Fidel Castro, en el guión de la historia cubana, solo le queda el personaje triste de Salieri.

martes, 13 de julio de 2010

Mi tributo a Olga Guillot.

Gracias a mi padre y tío materno -melómano empedernido- las estrellas musicales del pasado pre revolucionaro cubano, para mí no fueron desconocidas. En mi casa había un gran número de discos de vinilo. Entre ellos sobresalían las grabaciones de los boleristas. Allí se encontraba el timbre trasnochado, con aire de cantina y bar marginal de los Orlandos - Contreras y Vallejo-, también el estilo casi tanguero de Blanca Rosa Gil, el histrionismo excesivo de Olga Guillot, La Lupe y Moraima Secada.

La Guillot ha muerto sin ver a Cuba sin Castros, puede ser que con ella fenezca una época pero será una nueva hoja en nuestra larga novela de nostalgias, esa que algunos preferimos leer una y otra vez simplemente porque es nuestra.


Aquí les dejo con unas de las especiales interpretaciones de La Guillot.

Sentido Inverso.

Viví durante casi catorce años en Chile y aunque durante mucho tiempo – consecuencia de un cubanísimo patriotismo poco práctico- no quise adquirir la nacionalidad chilena, finalmente poseo tal condición. Al país del sur le estoy agradecido, me ha dado la posibilidad de experimentar la sensación de sentirme libre, de ver nacer a mi hija en la misma condición y de que mi mujer también disfrute el mismo sentimiento.

Ahora con cierto orgullo veo que el gobierno chileno, muestra disposición para recibir a los presos de conciencia cubanos forzados al destierro. En otros tiempos fueron chilenos los que – huyendo de la dictadura pinochetista- se refugiaron en Cuba. Poco importa que beneficios propagandísticos obtuvo Castro con recibirlos, es sabido que cada acción suya está permeada por la manipulación extrema y el ansia de eternizar su totalitarismo. Lo cierto es que muchas personas del país del sur – aunque con ideas que no comparto- salvaron sus vidas y garantizaron la de sus hijos al poder refugiarse en la isla. En la actualidad Chile devuelve la mano.

Aquellos chilenos pudieron vivir incluso con mejores condiciones que la mayoría de los cubanos, muchos se hicieron profesionales y algunos no han regresado a su terruño a pesar de que ya Chile vive en democracia. Los cubanos que puedan arribar a la tierra de Neruda, lo tendrán un poco mas difícil, deberán insertarse en una sociedad muy distinta, en condiciones desventajosas, sólo contarán con su capacidad de sacrificio, talento, disposición y el necesario aguante.

Muchos de los chilenos que volvieron a Chile con títulos universitarios obtenidos en Cuba, muestran escasa gratitud. Varios incluso han pedido un trato diferenciado -con relación a los profesionales exiliados cubanos que estudiaron en las mismas universidades- a la hora del reconocimiento de los títulos obtenidos en la isla. Los cubanos que ahora puedan empezar una nueva vida en el angosto país, espero que con los años cumplan con la responsabilidad moral de agradecer la oportunidad de la sobrevivencia de manera más loable.

Yo prefiero quedarme con la actitud de Matías, un chileno que estudió Derecho en Cuba. Hoy ejerce en Chile y dice que a los cubanos no les cobra, doy fe de ello, a mí no me cobró. Con acento mezclado suele decir: aquello está de madre pero yo estoy agradecido.

viernes, 25 de junio de 2010

En creatividad no nos ganan.

Un poco de cuero antes del partido mundialista entre Chile y España.



Composición fotográfica: El chino






martes, 22 de junio de 2010

Otra vergüenza para el Catrismo.

El hombre de este video argumenta sentir vergüenza, los avergonzados deberían ser los que desgobiernan Cuba.

La noticia fue leída por primera vez en el blog de Ichikawa. http://eichikawa.com/2010/06/prefiero-morir-aqui-que-volver-a-cuba.html


viernes, 18 de junio de 2010

Bielsa el alquimista.

De todos los equipos en el actual mundial de futbol, quizá el que mas logros haya conseguido con menos talento es el chileno. Marcelo Bielsa ha logrado el sueño de convertir el plomo en oro. No lo ha logrado con conjuros, ni oscuras ciencias, simplemente – y como los auténticos alquimistas- ha estudiado a los jugadores chilenos en su esencia mas íntima.

El chileno generalmente es tímido y apocado, necesita que su voz se diluya entre el tumulto, sólo gritan si el entorno les favorece. Para el mundial de 1998 – último mundial en el que participaron- Chile clasificó en la ultima posición de las clasificatorias sudamericanas y sin ganar un solo partido como visitante. En cambio como locales fueron casi invencibles, la selección argentina fue la única capaz de vencer en Santiago. Era la época en que la selección chilena contaba con Marcelo Salas e Iván Zamorano, este último líder goleador de aquellas clasificatorias y Salas el segundo. Durante dicho mundial, el equipo suramericano no fue capaz de ganar ningún partido, pasó a segunda fase y fue eliminado por Brasil. Parecía que Chile sólo era capaz de jugar bien con el respaldo de su público a pesar de que contaba con una generación de buenos jugadores.

Creo que el principal mérito de Bielsa – más allá de su sabido profesionalismo y obsesión futbolística- es haber revertido esa situación. El entrenador argentino descubrió como hacer que el jugador chileno jugara sin miedos escénicos. Ha obtenido lo mejor y algo más de jugadores que no sobresalían por su talento. La selección chilena ha aprendido a ganar fuera de su terruño, se ha crecido y juega como los equipos del más alto nivel. Lo que pueda acontecer en este mundial puede ser prueba y consecuencia de que finalmente Chile juegue sin timidez. Bielsa ha logrado el milagro que muchas personas buscan toda la vida, obtener buenos resultados con muy poca materia prima disponible. Que Chile pueda seguir por este camino cuando Bielsa no esté, es harina de otro costal.

lunes, 24 de mayo de 2010

Dios los crea.

Trailer del documental Líbranos del Mal. Muestra una de las tantas atrocidades cometidas por los nuevos amigos de los Castro.

Algo huele mal.

Las iglesias cristianas cubanas, tanto protestantes como católicas, siempre han tenido posiciones algo tímidas respecto de la dictadura castrista. En algunos casos sus actitudes han rozado el ridículo, resultando casi inevitable no pensar en algún tipo de oportunismo institucional. En los primeros años del gobierno revolucionario las relaciones con la iglesia católica tuvieron amargos episodios que devinieron en una especie de tregua en la guerra por el Dios a venerar, Marx o el de siempre.

Inevitablemente se impuso el alemán y la jerarquía católica se limitó a patalear por la preponderancia perdida. Con vocación de plañidera, lamentaba los preciados bienes arrebatados mientras Cuba se hundía en el descalabro valórico al que solo conduce la falta de libertades elementales. Las iglesias cerraron sus puertas, quizá esperando días mejores o a lo mejor aguardando por el fin de los tiempos. Castro se hizo con la mayoría de almas, corderos que habían sido abandonados por sus pastores.

El tiempo trajo la caída del dios adoptado. El comunismo sucumbió como una epidemia ante la vacuna del sagrado mercado. El dictador caribeño, inescrupuloso por excelencia, centró su mirada nuevamente en las instituciones religiosas. Le dio preponderancia a las protestantes, al fin y al cabo podía validar a Lutero como un agente subversor de los poderes establecidos y estas iglesias nunca habían sido rivales directos. El papel de los líderes protestantes se volvió patético, en aras de degustar un pedazo ínfimo del pastel del poder, se volvieron un elemento más del circo castrista. Es difícil olvidar a Raúl Suárez, por esa época presidente del Consejo Ecuménico cubano, como único votante público en contra de la pena de muerte en la Asamblea Nacional del Poder Popular.

En esos tiempos de acercamiento, la iglesia católica se limitó a servir de intermediaria entre la opresión y la caridad mundial. Comenzó a repartir, fuertemente vigilada, las ayudas internacionales que pretendían aliviar la crisis del pueblo cubano, una crisis en la que ellos hicieron muy poco por evitar. A diferencia de otros países del continente, donde la iglesia católica fue un actor fundamental en la lucha contra las dictaduras locales – como es el caso de Chile- la cubana ha tenido una actitud pasiva, contemplativa y de poco compromiso con el sufrimiento de sus seguidores. Ahora, cuando el poder da señales de debilidad, aparece como salvadora y comprometida. El Castro menor crea la ilusión de que cede, la iglesia de que interviene. ¿Cuáles son las monedas de cambio? Solo Dios lo sabe. Esperemos que no sea el alma de la nación cubana.

martes, 18 de mayo de 2010

¿Qué hacías allí?

A Danays Bautista

Cantaba en los pasillos del metro. El mundo le llegaba sin imágenes, a través de sensaciones oscuras. Ella devolvía sus impresiones con acordes de guitarra y cantos. Entre multitudes que corren sin sentido colaba su voz, su figura voluptuosa de caribeña errante. Allí estaba, lejos de una realidad donde el odio de un traidor convirtió al presente en un invidente incapaz de imaginar un futuro.

Saltó desde una falacia de medio siglo, ángel caído del paraíso inventado, desde la mentira más burda, desde el desgarro absoluto. Vino a una ciudad ajena víctima de la miseria provocada, con más desventajas de las que ya le tocaban. Cantaba por limosnas, retribuciones que toman el sentido de la libertad, de la esperanza. Huyó desde la utopía abortada, ahora la suerte se empeña en cercenarle la felicidad, pero su canto se ha hecho grande. Su vida es una denuncia, otra vergüenza para la atrocidad del castrismo.

domingo, 16 de mayo de 2010

Sonrían, los estamos observando.

Yoani Sánchez ha publicado en su blog grabaciones de audio en las que se puede escuchar lo sucedido en una de sus tantas detenciones. Según sus palabras fue detenida por personas vestidas de civil y con el amparo de la policía local. Personalmente no puedo evitar sentir un especie de ira dolorosa. La bloguera cubana se defiende sólo con palabras certeras y llenas de profunda civilidad. Resulta indignante imaginar la endeble figura de esta mujer siendo vapuleada por sicarios asesinos, émulos de esas hienas despiadadas que sembraron el terror en las cruentas dictaduras latinoamericanas incluida la batistiana.

A estos abyectos seres no me gusta llamarles marionetas, porque el hecho de no tener autonomía les puede conceder algún tipo de perdón. Ellos no son entes sin voluntad propia, si golpean a mujeres, torturan bajo el amparo de la dictadura en oscuras mazmorras, odian sin piedad y en mas de alguna ocasión asesinan con métodos ocultos, lo hacen obedeciendo órdenes pero siempre con libre albedrío. Si lo hacen es porque están dispuestos, son bestias que sacian sus bajos instintos mientras degustan la carroña que les lanza el régimen como retribución.

Ha habido varios intentos de acumular información sobre los sicarios de la dictadura castrista. Las nuevas tecnologías permiten hacerlo. Fotos, videos, grabaciones de audio, ahora son factibles de realizarse fácilmente y así los asesinos quedan identificados. Por otra parte, también he escuchado a las voces oportunistas de siempre y supuestamente en aras de la sanación nacional, intentar detener estas iniciativas de acumulación de pruebas para lograr algo de justicia en el futuro. A veces no es necesario blandir una porra contra un cuerpo frágil e indefenso para convertirse en un esbirro desalmado.

Creo que la recopilación de pruebas debe continuar como una especie de control social. Invertir el proceso de vigilancia es inevitable, ahora son las víctimas las que deben observar y asediar a sus victimarios. Lo más probable es que los asesinos comiencen a enmascararse pero el acto desesperado sería tirar del último jirón que le queda a la manta manipuladora de la dictadura castrista. De una vez y por todas quedaría al descubierto frente a la bobalicona opinión publica que defiende la atrocidad, que la revolución cubana es sólo un régimen totalitario y despótico como cualquier otro. Cincuenta años de sufrimiento creo que ameritan hacer nuestro el sentimiento judío que exige que no haya ni perdón, ni olvido. Justicia tendrá que haber, acumular las suficientes pruebas minimizarán posibles errores. El que nada ha hecho no tendrá que temer.